Esta foto tiene 36 años. Fue tomada en 1988, con Josef Kathriner de pie en el centro, detrás de la joven, en las salas de producción de Leister en Kägiswil.
¿Qué recuerda especialmente de esta época?
Cuando empecé a trabajar en Leister, una de mis tareas diarias era ir a buscar bocadillos. Hicimos una caja especial con tapa que cabía en la parte trasera de mi moto. Luego pregunté a mis compañeros de trabajo qué querían, de Cervelat a Schogistängeli, y me fui. También era curioso que en los años ochenta hubiera siete Josef trabajando en Leister al mismo tiempo. Pero por suerte tenía mi apodo.
Su último día laborable fue el 25 de abril de 2024. ¿Se retiró con una sonrisa en la cara y una lágrima en los ojos?
Sí, había felicidad y también un poco de melancolía. Al fin y al cabo, si siempre has trabajado al 100% durante tantos años, no es fácil disponer de repente de mucho más tiempo. Por supuesto, es estupendo que ahora pueda dormir hasta tarde durante la semana. Aún no sé si mi reloj corporal, que siempre me despierta a las 5 de la mañana en punto, me seguirá el juego. Pero al menos sé que puedo volver a dormirme. (Risas)
Parece que tienes muchas cosas planeadas para la jubilación.
En realidad, pienso dejar que ocurra. A mi mujer y a mí nos encantará poder ir a Italia a finales de verano, ya que tenemos parientes allí. Y luego están nuestros tres nietos.
¿Tiene alguna afición?
Sí, lo hago desde hace unos años y consta de unas 30 máquinas que tengo en mi taller de hobby en casa. Se trata de máquinas-herramienta autosoldadas, como la taladradora "Sepp", diversas rectificadoras y también máquinas de corte. Una afición a la que sin duda seguiré siendo fiel.